Coronavirus

 

Causa

Se contagia por contacto con heces de animales infectados.La enteritis causada por el coronavirus canino (CVC) es una enfermedad altamente contagiosa, de diseminación rápida, más severa en cachorros jóvenes, sin embargo los perros de cualquier edad, sexo y raza son susceptibles. Se da con menor frecuencia que el Parvovirus y es menos grave.
El virus del coronavirus se puede excretar en las heces durante 2 semanas o más y es transmitido principalmente por la vía fecal /oral. Se contagia por contacto con las heces de animales infectados. Los signos clínicos de la infección por coronavirus pueden variar mucho, haciendo difícil la diferenciación entre la infección por coronavirus y otras causas que ocasionan enteritis. Existe, además, una forma asintomática de la enfermedad en la que los perros parecen clínicamente normales, aunque van sufriendo daños en el intestino delgado y se produce excreción de virus en las heces, diseminando así la enfermedad a cualquier cachorro o perro adulto susceptible de contagio.

 

Síntomas

Presenta síntomas de decaimiento, vómitos espumosos, diarreas sanguinolentas. Al principio del curso de la enfermedad, es importante considerar la posible infección por parvovirus como diagnóstico diferencial, aunque los signos del coronavirus son generalmente menos severos que los de parvovirus. Además el coronavirus tiende a ser autolimitante con recuperación en 8-10 días, siempre y cuando no haya factores secundarios concomitantes como parásitos, bacterias u otros virus.

 

Prevención

Para prevenir la enfermedad lo ideal es la vacunación. Las vacunas con virus vivo modificado proporcionan inmunidad tanto mediante células de defensa especiales para la enfermedad, como inmunidad humoral de larga duración, y requieren de una masa antigénica menor para generarlas. También estimulan los anticuerpos secretores. La protección con las vacunas vivas modificadas es rápida, prolongada y puede conseguirse incluso ante la presencia de anticuerpos maternos. El coronavirus canino es una infección de la superficie de la mucosa intestinal, con muy poca diseminación sistémica del virus, de manera que la inmunidad localizada, mediada por células y generada en la mucosa del intestino, es más importante que la respuesta sistémica (sérica) por anticuerpos. Los anticuerpos secretores son también más importantes que la respuesta sistémica para combatir a los virus.
Las vacunas muertas o inactivadas ofrecen pocas ventajas y mayores desventajas que las vivas modificadas. No hay riesgo de que recuperen su virulencia, son seguras en animales con inmunosupresión y son más estables durante su almacenamiento. Sin embargo, estimulan principalmente la inmunidad humoral y poca o ninguna inmunidad mediante células. Se requiere más dosis recordatorias para conseguir una protección máxima, se da un mayor riesgo de reacciones alérgicas, y la duración de la inmunidad es típicamente más corta. Generalmente se les añaden gran cantidad de aditivos y tienen una masa antigénica mayor.
También es útil utilizar detergentes y desinfectantes para limpiar las zonas donde vive el perro.

 

Tratamiento

En función de los síntomas: antibióticos, transfusiones de sangre, tratamiento para detener las diarreas. Si el perro está deshidratado por una diarrea fuerte, sueroterapia y solución de Ringer lactato. Descanso para recuperar las fuerzas.