Osteosarcoma

 

Epidemiología

El osteosarcoma es el tumor que tiene el mayor factor de riesgo en los tumores óseos más comunes de los perros y afecta típicamente a los perros de media edad (7-8 años), los perros de razas grandes y gigantes como Wolfhounds irlandeses, Galgos, Pastor Alemán, Rottweilers, Doberman Pinschers y Gran Danés y St. Bernard. El perro que ha sido castrado o esterilizado tiene dos veces más riesgo de sufrir este tumor.

Las causas no tienen una clara explicación, pero se dice que tal vez la causa puede ser el exceso de carga en el hueso, y también que aparece en perros que sufrieron roturas de huesos en el pasado y en los perros pesados.

Cuando se desarrolla, si se extiende a los pulmones y los tumores malignos aumentan, empeora rápidamente. Aproximadamente un 75% de los casos se dan en los miembros y el resto ocurre otras zonas del esqueleto (barbilla, mandíbula superior, espinazo,  cráneo, costillas, cavidad nasal, pelvis, etc.). Como la mayoría de los tumores óseos pueden ser malignos, excepto los osteomas, es importante su descubrimiento temprano.

 

Síntomas

Aparece una cojera (andar arrastrando una pierna), y cuando se le toca, el animal se queja intensamente de dolor en la zona afectada. Ocurre sin tener en cuenta los ejercicios. El dolor va empeorando y se hace cada vez más fuerte. Cuando la enfermedad progresa, puede llegar a causar la fractura mórbida del hueso.

 

Tratamiento

Es un tumor maligno que puede producir fácilmente metástasis. Normalmente es necesario amputar la pierna. Se realiza el tratamiento quirúrgico en la región de la juntura superior al tumor para impedir su reproducción y metástasis. Después de cortar la pierna, se inicia un tratamiento con quimioterapia.

Cuando el cáncer es más grave, la probabilidad de supervivencia de un año en un perro que al que sólo se amputó la pierna es de aproximadamente un 10%. Pero, si se aplica la quimioterapia 3-6 veces después de la amputación, la probabilidad de supervivencia sube hasta aproximadamente el 50%. Suelen darse con frecuencia las fracturas mórbidas del hueso y continúa el dolor asociado, por lo que no conviene tratar únicamente con quimioterapia.

Si se deja el osteosarcoma desatendido, el tumor sigue creciendo y finalmente hace metástasis en los pulmones. En los casos severos, el perro tendrá un intenso dolor. El propietario debe dar la máxima prioridad a la calidad de vida del perro y proteger el progreso del pronóstico. La posibilidad de la cura radical del osteosarcoma es un diagnóstico temprano. Cuando el perro anda arrastrando una pierna y no se encuentra una herida o esguince, es mejor dudar si comprobar si sufre esta enfermedad.

Es muy importante que mediante el ejercicio se desarrollen los músculos que apoyan los huesos y controlar la nutrición para que el animal no engorde.

 

Radiografía de osteosarcoma de fémur distal en un perro.