Castaración y Esterlización

 

La necesidad de la esterilización

Parece que se va extendiendo el reconocimiento de que es necesario esterilizar los perros. En la vida social de hoy día, los perros viven bajo el control de sus dueños. Incrementar el número de perros que no pueden ser controlados por humanos, es ni más ni menos que hacer a los perros desgraciados. Todo el mundo sabe que no se debe permitir el cruce de perros que han nacido con enfermedades hereditarias. Para cuidar de la salud, se ofrece en muchos casos la operación de esterilización. En los casos en que no se planea hacer una camada o ya no se planea hacer más camadas, los mejores veterinarios siempre recomiendan positivamente la operación de castaración o esterilización.

 

Esterilización de la hembra

La operación de esterilización se puede realizar extrayendo sólo los ovarios o sólo el útero, pero actualmente la operación por la que se extraen los dos, ovarios y útero, es más popular y normal. Antes de hacer la operación, es mejor confirmar que se desea “la exéresis de los ovarios y el útero”.

 Si se extraen sólo los ovarios, está certificado médicamente que aumenta la posibilidad de que más adelante se produzca empiema de útero. La mejor época para hacer la operación es la edad de 5 o 6 meses. Antes se opinaba que la mejor época para la esterilización era después de hacer una camada; pero esto no tiene base médica.

 Hay varias enfermedades que se pueden prevenir con la esterilización. El cáncer de las glándulas mamarias es el tumor maligno que comparativamente aumenta su presencia con el incremento de la edad, pero si la hembra se esteriliza antes de la edad de dos años, el índice de casos se reduce claramente. También al extraer el útero, se evitan enfermedades del útero como el “empiema de útero”, la “endometritis”, la “torsión del útero”, la “ruptura del útero”, los “embarazos psicológicos”, etc.

 Cada celo aumenta el riesgo: 30-40% de las hembras de mediana edad llegan a necesitar la extracción del útero por causa de alguna enfermedad. Si la esterilización se lleva a cabo de joven, el riesgo de sufrir “empiema de útero” es del 0%, y se reduce mucho la posibilidad de enfermar por “endometritis” (antes del primer celo la posibilidad es inferior al 0.05%; antes del segundo celo es del 8%; después del segundo celo la posibilidad llega al 26%). La esterilización en edades avanzadas y por causa de alguna enfermedad, tiene un riesgo más alto que la esterilización de un animal joven y sano. También se puede prevenir el “adenoma perirectal” y algunas enfermedades de la piel.  Puesto que es más fácil de controlar y puesto que además puede esperar una vida más larga para su perra -si no planea una camada- es mejor hacer la esterilización cuando el animal es joven.

 

La castaración del macho

La operación de castaración consiste en extraer los testículos. La mejor época para efectuar la operación normalmente es a la edad de 8-9 meses. En las razas gigantes es preferible esperar hasta un poco después de la edad de un año. A causa de la operación, ciertamente se frena el impulso sexual. Los machos vagan por la calle o se pelean con otros machos por motivos sexuales; después de la operación estas actitudes se reducirán considerablemente. 

Pero, hay cosas que deben cuidarse. Si le parece que el carácter del perro es tranquilo y obediente al frenar su impulso sexual, esto no significa que no haga falta educar el perro.  Cuando se vive con un perro, es muy importante que obedezca las instrucciones del dueño. Se le debe educar bien en ese sentido. La educación del perro no puede ser el único motivo de la castaración.

La mayoría de machos enferman cuando son viejos de “hipertrofia de la glándula de la próstata”. La próstata está detrás de la vejiga, y tiene relación con la función de producir espermatozoides. Cuando se hace mayor, la glándula de la próstata crece a causa de la secreción hormonal, y la uretra, al ser presionada, hace que sea más difícil orinar. Si el perro está castrado, puesto que no produce hormonas, resulta más difícil tener esta enfermedad. También se evita prácticamente siempre el “adenoma perirectal”. Esta enfermedad produce un tumor alrededor del ano por efecto de las hormonas sexuales.  También puede prevenir los “Tumores de testículo”, “las enfermedades contagiosas del órgano reproductivo”, etc. Según las conclusiones de un informe, se calcula que la esperanza de vida se incrementa en unos 2-3 años gracias a la operación.

 

La relación entre la operación y el exceso de peso

Se dice que cuando se le opera, el animal engorda y sus movimientos se hacen más lentos, pero esto es una mala interpretación de la visión médica. No hay una relación casual entre la operación y la gordura. Pero, es cierto que a menudo se ven perros que han engordado después de la operación. La causa es la excesiva ingestión de calorías.  Parece que existe una relación con la disminución de calorías que necesita el cuerpo cada día.

También se puede pensar lo siguiente: los perros tienen tres grandes deseos; el apetito, el deseo sexual y el deseo de ejercicio. A causa de la operación, el deseo sexual se frena por lo que sólo quedan los otros dos deseos. Para el dueño es difícil incrementar tanto la cantidad de ejercicio diario. Al contrario, si el perro muestra mucho apetito, el dueño piensa que es buen signo de salud y le es fácil darle más cantidad, tal como le pide, de manera que el perro engorda. Si se le da la cantidad normal, y no la cantidad que pide, el perro no engordará. 

 Si no se modifica la cantidad de comida ni el nivel ejercicio que hacía antes de la operación, el perro no engorda. Pero, si se engorda aunque no aumente la cantidad de comida, podría ser que tuviera alguna enfermedad y es mejor pedir la consulta del veterinario.

 La operación tampoco afecta al carácter o el temperamento y el desarrollo de la inteligencia. Normalmente el desarrollo de la inteligencia de un perro no termina antes de 1-2 años. Puesto que la operación se realiza cuando todavía no ha finalizado el desarrollo de la inteligencia del perro, cualquier cambio de carácter del perro que sea posterior a la operación no es necesariamente consecuencia de la castaración.

 

¿Hay obstáculos para la operación en una época demasiado temprana?

Hace años se decía que la mejor época para hacer la castaración o la esterilización, era a los 8-10 meses de edad en el macho, y los 4-7 meses de edad de la hembra, con diferencias en función de raza (para las razas grandes, el momento adecuado era más tarde).

 Antes no se recomendaba intervenir con menos de 3 meses de edad en el caso del macho, y como muy pronto la castaración se hacia normalmente con más de 4 meses de edad. Pero últimamente se está haciendo más temprano porque no hay ningún efecto en el carácter ni existen pruebas de que obstaculice ningún otro crecimiento aunque se lleve a cabo la castaración más temprano. Ahora se acepta ampliamente la nueva propuesta sobre las solicitudes de castaración en Estados Unidos. Se propone que se pueda hacer la castaración o la esterilización de los perros con 6 a 14 semanas de edad, antes de su madurez sexual. Se podría decir que esta propuesta es como ir en contra del sentido común. Entre los veterinarios de Estados Unidos se ha discutido mucho esta opinión, pero desde que se empezó a admitir esta nueva propuesta, han pasado más de 5 años y han sido más de 300.000 los perros que se han operado con este criterio sin que, hasta este momento, se haya informado de ningún efecto secundario.

 En el origen de esta propuesta estaba el problema del aumento de perros domésticos, es decir, que habían nacido muchísimos cachorros no deseados a partir de perros no operados. Para solucionar este problema, se propuso la operación más temprana. Pero, si se hubieran producido efectos secundarios, no se hubiera podido aceptar desde un punto de vista médico, aunque la idea fuera buena. Varias asociaciones de Estados Unidos llevan a cabo exámenes para controlar los resultados, y de momento no han descubierto ningún efecto secundario.

Actualmente las ocho principales asociaciones relacionadas con los animales, incluida “The American Veterinary Medical Association (AVMA)”, manifiestan su apoyo a este nuevo criterio, por lo que va a estar vigente en todas partes en Estados Unidos, aunque algunos veterinarios tienen una opinión algo más escéptica.

 Actualmente, la época en la que se efectúa la operación se va a adelantar por el desarrollo del sistema de Adopción de Estados Unidos. En todo caso, es evidente que hacer la operación tiene más ventajas que no hacer la operación.

 

Los puntos de atención antes y después de la operación

Antes de hacer la operación, el veterinario debe comprobar que el perro no tiene parásitos como la lombriz intestinal. También conviene aplicar las vacunas correspondientes, si todavía no las tiene puestas.

 Normalmente el perro no debe comer desde un día antes, y desde unas 12 horas antes tampoco debe beber agua. Después de la operación hace menos ejercicio durante unos 3-7 días. Con un paseo ligero, ya será suficiente.

 Examine una vez al día la cicatriz, si pasa algo raro, informe inmediatamente al veterinario. Hay dos sistemas: con puntos que es necesario quitar, o con puntos que no es necesario quitar. En caso de necesitar quitar los puntos, reserve el día para quitarlos. Si el perro se quita él mismo los puntos, o en caso de que se toque la herida, informe al veterinario. Si el perro pierde el ánimo o no come durante más de 2 días después de la operación, debe informar al veterinario. Si no tiene ningún problema especial, puede darle la misma comida que antes de la operación.

 

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