|
1.@Nacimiento de Bell |
|
@
El 11 de enero de 1999,
recibimos la llamada que esperábamos con tanta ilusión. Era la
noticia del nacimiento de los 7 Dalmanitos. La dálmata que
vendría a nuestra casa era una hembra, y ya tenía nombre: gBellh.
Esperábamos recibirla para el regalo del 12º cumpleaños de mi hijo.
Pero todavía teníamos que vivir varias peripecias antes de recibir un
dálmata en nuestra casa. Pero, no había manera, la idea de mi hijo era demasiado clara y fija.
Y me parece que 12 años es una buena edad para tener una mascota y
aprender la importancia de la vida.
Mi marido no quería
complicar más la situación, era seguro que al tener más miembros en la familia tendríamos
más responsabilidades. Mi marido es el único
arquitecto japonés que tiene licencia oficial en España,
y para vivir como un profesional en el extranjero debe competir para cada
proyecto con un montón de profesionales natales (¡con catalanes!).
Ya estábamos bastante cansados de luchar, no queríamos más
familia de la que responsabilizarnos, lo entiendo perfectamente.
Pero, cuando tenemos un problema o estamos en una situación complicada,
yo siempre quiero abrir al máximo la ventana al nuevo mundo para
respirar libremente, por eso acepté la idea de tener un dálmata,
aunque nunca habíamos tenido un perro. Mi marido ama
mucho a su hijo y quizás a mí también, finalmente
aceptó nuestro deseo.
Le expliqué a mi hijo, pero no
cambió de idea. Finalmente también Pepa comprendió la pasión de Futaro por
los Dálmata, y me prometió que preguntaría a un criador que conocía.
Aquella misma noche Pepa me llamó, y me dijo que hacía unos días el
criador acababa de cruzar una hembra, pero que aún no era seguro si estaba
embarazada. Aunque estuviera embarazada, tendríamos que
esperar cuatro meses hasta recibir un cachorro. Le pregunté a
Futaro, si quería el perro enseguida y entonces tendríamos que comprar en
cualquier tienda, o si quería un Dálmata de buena calidad y entonces
debería esperar un poco más, pero con ilusión. El me contestó
inmediatamente que sí, que esperaría. Pepa me informó que los
cachorros estaban muy buscados y que la lista de espera estaba llena.
Pepa explicó al criador que éramos sus amigos. Pero había dos
inconvenientes: primero, somos extranjeros, ¡además japoneses!, y era la
primera vez que teníamos un perro. El criador no quería
vendernos el cachorro.
Pero Pepa le explicó que ya llevábamos bastantes años viviendo aquí y no
era totalmente principiantes porque cuidábamos algunas veces el perro de
los padres de Pepa.
¡Oh, muchísimas gracias, Pepa!
Futaro me ha dijo que menos mal que habíamos cuidado mucho su Gos
(era el nombre del perro, Gos dfatura del Pirineo). El día siguiente nos llamó un señor para conocernos
y para invitarnos a su casa para ver a la madre de los cachorros.
Mi marido se citó con el criador para siguiente fin de semana. Antes
de visitar la casa del criador llegó el día del cumpleaños
de Futaro, y Yuichi le compró un libro sobre los Dálmatas
como vale de reserva. En la portada se indicaba: gApéndice
con las mejores residencias españolas para su perroh.
Salía un montón de bonitas fotos de Dálmatas, y en
el pie de muchas de ellas se leía gDe la Libra-Casanovah.
Era el libro básico para conocer esa raza.
Esta vez la camada es Tacho (Eden-Ecologic de la Llibra-Casanova),
un hijo de Cosmos y Drushba, con Daisy. Los Bellés querían
cruzar Daisy con Jo, pero en Jo se detectó algún problema de reproducción,
por eso cruzaron con Tacho, del hijo de Llibra-Casanova. Los
Bellés nos prepararon el árbol genealógico con todos los nombres desde los
novios hasta 5 generaciones.
Casi todos son de línea inglesa. Ante el nombre de los
Campeones se puede poner CH. Tacho no lo tiene, pero Daisy sí.
Ella es la Campeona de Francia. En total hay 50 Campeones
entre las dos líneas. ¡Increíble!
En la casa también estaban cuatro humanos, Vicenç y Manel los
gemelos, durante bastante tiempo nos fue muy difícil de distinguir, Salut
era la mujer de Manel y su hijo Raïm. Ese niño nos impresionó
por su belleza, a veces cogía los perros y jugaba con ellos, era de verdad
muy guapo.
Esa familia nos causaron un fuerte impacto, tan abiertos. Parecía
que querían enseñar todos los secretos sobre la cría de Dálmata a la gente
que acaban de conocer. Normalmente como japoneses somos un
poco tímido o reservados, pero como ellos eran tan abiertos, nosotros
también dejamos la timidez poco a poco. Era impresionante,
sólo con escuchar sus conversaciones era como una locomotora.
¡Parece que me mareo! Nos preguntaron por qué queríamos un
Dálmata. Expliqué como mi hijo se había enamorado por la
película y no quería otra raza, sólo deseaba el dálmata. Ellos
se mostraron satisfechos por la idea fija de Futaro. Nos dieron
explicaciones sobre las líneas, pero no nos enteramos de nada.
Esas cosas me dieron la sensación de que eran muy profesionales, aunque en
ese momento nosotros queríamos una Dálmata como un miembro de la familia.
Antes de marcharnos ellos querían regalarnos un libro; justamente
aquel libro que Yuichi había regalado a Futaro.
Dos semanas después he llamado a Salut para saber si Daisy estaba
embarazada. Me dijo que era bastante probable porque comía más
que antes y pedía más cariño. Estos puntos significan que
estaba embarazada. ¡Bien! Un poco más tarde Vicenç
la llevaría al veterinario para asegurarlo. Futaro estaba muy
contento.
En la séptima semana Salut me informó que sí estaba embarazada, y
que nacerían el 10 de enero de 1999. ¡Qué Navidad feliz pasamos!
Navidad es la época ideal para esperar el nacimiento.
Estuvimos pensado mucho el nombre del cachorro. Teníamos un montón de
candidatos, pero finalmente mi marido quiso poner el nombre de su primera
perra que vivía con su familia cuando era niño. Un nombre
sentimental de la época de la infancia. Era Bell.
Nuestro apellido es Suzuki. Suzu significa
campana en japonés, y en inglés es Bell. Futaro tenía derecho
de decidir el nombre, ya que era su cachorro, pero aceptó el que su padre
propuso. Futaro y yo hemos comprado el collar y la cuerda como
regalo de Navidad a Bell.
@ |
| @ |